Anime su jornada con los beneficios del yoga. Descubra posturas que complementan su estado de ánimo, calman su mente y equilibran su cuerpo.

Un ritmo constante crea una mente firme. Siéntese con las piernas entrecruzadas o en una silla con los pies en el suelo. Con los ojos cerrados suavemente cierre la fosa nasal derecha con la mano derecha e inspire suavemente y de forma regular a través de la fosa nasal izquierda. El objetivo es realizar de 4 a 6 respiraciones por minuto. Luego, cambie de lado. Sentirse en paz comienza con la respiración profunda.

Siéntese con las piernas entrecruzadas o en una silla con la espalda recta y los pies en el suelo. Descanse la mano izquierda sobre la rodilla izquierda con el dedo medio detrás de los dedos índice y otros dos dedos cogidos con el pulgar. Levante la mano derecha hasta la barbilla con el dedo índice apuntando hacia arriba y los otros dedos doblados debajo del pulgar. Cierre los ojos y mueva el dedo índice rápidamente en círculos pequeños durante 1 a 3 minutos. Después, realice unas cuantas inspiraciones profundas y relájese.

Siéntese con las piernas entrecruzadas o en una silla con la espalda recta y los pies en el suelo. Ahora, cierre los ojos y bloquee la fosa nasal derecha con la mano derecha. Respire lenta y profundamente por la fosa nasal izquierda. Continúe de 1 a 3 minutos. Deje que la energía positiva y relajante tome el relevo.

Siéntese con las piernas entrecruzadas o en una silla con la espalda recta y los pies en el suelo. Cierre los ojos y bloquee la fosa nasal izquierda con la mano izquierda. Respire lenta y profundamente por la fosa nasal derecha. Continúe de 1 a 3 minutos, con especial atención a su respiración. Una mente clara es la ventana a la felicidad.